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viernes, 5 de septiembre de 2014

¡Cuidado con la Ozonoterapia!!!!

Esta va a ser una nota polémica. Siempre se ha escuchado acerca del “negocio” de la Medicina. Se puede estar de acuerdo, o no. Y como en todos los aspectos de la vida, existen médicos buenos y malos, trabajadores y vagos, honestos y “chantas”, pero puede decirse también de los abogados, ingenieros, políticos (bueno, en realidad, creo que sería un milagro encontrar alguien honesto…), comerciantes, y un gran etc. No es el punto de esta nota.

Sin embargo, cuando de enfermedades crónicas se trata, o sin un tratamiento reconocido, empiezan a aparecer múltiples terapéuticas alternativas “milagrosas”. Ahí entra en juego la desesperación del paciente, las opiniones de “amigos”, avisos publicitarios, etc.
Entonces comienza el derrotero de los pacientes por distintos especialistas, incluso con algunos que NO son médicos (Adianchiii)… Tratamientos tales como la proloterapia, la acupuntura, la herboterapia, células madres de origen animal, la ozonoterapia, y muchos más. Cada día aparece un tratamiento nuevo. Ojo, algunos pueden ser útiles, pero todo tiene un límite y sus indicaciones.

Continuamente veo casos donde la enfermedad está avanzada (artrosis) e igual le han indicado al paciente alguno de esos tratamientos, obviamente sin resultados, y obviamente a un costo elevado. En casos avanzados, la mejor opción siempre es la cirugía, salvo muy raras excepciones.

Me voy a referir puntualmente a la Ozonoterapia, que aunque ya lleva unos años aún sigue vigente. 


El ozono es una molécula compuesta por tres átomos de oxígeno. En la naturaleza, el ozono se produce en la estratosfera (a unos 25-30 km de la superficie de la Tierra), donde la radiación ultravioleta (UV) causa la división de una molécula de oxígeno (O2) en dos átomos de oxígeno altamente reactivos. Estos átomos reaccionan con moléculas de O2 vecinas para dar lugar al ozono, O3. Además de la radiación UV, las descargas eléctricas de los rayos pueden catalizar esta reacción. Esta es la famosa “capa de ozono”, que absorbe la gran mayoría de la radiación ultravioleta de media frecuencia.
A nivel de la superficie terrestre, el ozono se forma por la acción de la radiación solar sobre el aire contaminado con compuestos orgánicos volátiles y óxidos de nitrógeno. Las principales fuentes de estos compuestos son las emisiones de los vehículos de motor y las fábricas. Este ozono es tóxico al ser inhalado, y puede además dañar distintas plantas, debido a su alto poder oxidan


El ozono irrita las membranas mucosas del aparato respiratorio. Afecta desde la boca, la nariz y la garganta hasta las vías respiratorias profundas; además, propicia las irritaciones oculares, disminuye la agudeza visual y embota el razonamiento. La exposición a este gas tiene efectos tóxicos acumulativos, de ahí que a la larga, decrezca la función respiratoria e incremente la susceptibilidad a sufrir infecciones. 
¿Cómo puede entonces este producto tóxico ser utilizado como agente terapéutico? Lo primero que llama la atención es que sus defensores dicen que “aunque es un oxidante, actúa como antioxidante” (?). Afirman que aumenta las defensas antioxidantes del organismo, lo que es lógico teniendo en cuenta que el organismo trata de defenderse del propio ozono. Además, indican que aumenta la oxigenación del cuerpo, pero para eso ya existen terapias comprobadas que emplean mayores concentraciones de oxígeno como lascámaras hiperbólicas.

Aunque sus defensores sean incapaces de dar una explicación a su funcionamiento, esto no sería tan importante si funcionara para algo. Entre las innumerables enfermedades que sus defensores afirman que se pueden tratar con ozonoterapia, se pueden encontrar desde distintos problemas óseos y musculares (principalmente se usa en problemas de columna), migrañas, y otras enfermedades más o menos leves. El problema es que se extiende su uso a problemas artrósicos en cadera y rodilla. Todos los datos que apoyan estos usos son completamente anecdóticos, basados en los comentarios de los pacientes, sin que exista ningún ensayo clínico doble ciego publicado en una revista seria. Además, el uso del ozono no está aprobado ni por la Agencia Europea del Medicamento ni por la Food and Drug Administration (FDA).

Ante estos criterios, parece incuestionable que hay una ética mínima que invariablemente se debiera cumplir, pero que aparentemente se cumple muy poco o nunca. ¿Están al tanto los pacientes a quienes se aplica esta terapia de lo controvertido del tema? ¿De que no es un procedimiento común ni reconocido universalmente? ¿Se le informa al paciente del estado en que se encuentran las investigaciones y de la prohibición que existe en algunos países de aplicar estos procedimientos? ¿Se les solicita permiso para aplicar el tratamiento una vez que se les ha informado adecuadamente, o se les mantiene en la total ignorancia? Al parecer, esto último es lo que está sucediendo en la gran mayoría de los casos.


Hasta la próxima.

Dr. Leandro Nuñez 







jueves, 17 de julio de 2014

Lesiones provocadas por el Rock

El “headbanging”, que se compone de fuertes movimientos de cabeza sincronizados con la música hard rock o heavy metal, puede resultar peligroso para la salud, según estudios publicados en las revistas médicas británicas The Lancet y British Medical Journal.



A menudo, los jóvenes que asisten a estos recitales refieren episodios de mareos y confusión, posibles síntomas de daño cerebral leve. Médicos alemanes señalan el caso de un hombre de 50 años al que le fue detectado un hematoma próximos al cerebro en enero de 2013, cuatro semanas después de asistir a un concierto de Motörhead, un grupo de heavy metal británico.
El paciente se quejaba de fuertes migrañas que se agravaban con los días. Los médicos hallaron un hematoma subdural y que drenaron con una punción en el cráneo.
Los hematomas subdurales suelen ser consecuencia de traumatismos craneales, y producen una compresión progresiva del cerebro. Cuando dicho traumatismo no es muy fuerte, el hematoma puede aparecer varias semanas después del golpe.

La literatura científica documenta tres casos similares atribuidos al “headbanging” estos últimos años. Uno de los pacientes murió a raíz de un hematoma subdural agudo.
El “headbanging” nació en 1968 durante un recital de Led Zeppelin en Boston cuando los integrantes de las primeras filas del público comenzaron a sacudir sus cabezas al ritmo de la música. Este ritual ha dejado su marca en la cultura popular con la serie animada “Beavis and Butt-Head” al ver videos musicales, siendo el primero de ellos con la canción “I Wanna Be Sedated” de The Ramones. También se masificó con la película “Wayne’s World” cuando Wayne, Garth y sus amigos escuchaban “Bohemian Rhapsody” de Queen.





Existen varias técnicas de headbanging, la más común es el "up and down" (que consiste en sacudir la cabeza de arriba abajo). Entre las otras figuran el "circular swing" que se traduce por un movimiento circular de la cabeza (como los músicos de Metallica), o "side-to-side" que se hace de derecha a izquierda.
También un par de músicos han sufrido lesiones, como Jason Newsted, quien adujo “daño físico” por el “headbanging” como uno de los motivos de su partida de Metallica. El otro caso corresponde a Terry Balsamo, guitarrista de Evanescence, cuyos médicos creen que sufrió un ACV a consecuencia del “headbanging”.
El “headbanging” también se asoció a otros tipos de heridas como los traumatismos en la región cervical, disecciones de la arteria carótida o fracturas de la segunda vértebra cervical.

Algunas medidas preventivas: utilizar algún tipo de collar protector, o asistir a recitales de Celine Dion, Michael Bolton o Richard Clayderman…

Hasta la próxima.

Dr. Leandro Nuñez

www.caderacirugia.com.ar

https://www.facebook.com/drleandronunez


miércoles, 16 de julio de 2014

Dolor Cervical

Generalmente a muchos traumatólogos esta patología les incomoda, quizá porque a pesar de poder realizar un diagnóstico relativamente sencillo, las opciones de tratamiento a veces no son todo lo satisfactorias que uno desea debido a las circunstancias que rodean el problema.



Anatomía básica

La columna cervical tiene 7 vértebras, con sus discos intervertebrales (inexistentes entre el occipital-C1 y entre C1-C2), sus ligamentos correspondientes, sus articulaciones, su sistema de raíces nerviosas y la médula.
Es importante comenzar diciendo qué es lo que realmente duele. Pues bien, duele la raíz nerviosa por compresión o isquemia, los ligamentos, la musculatura, que se contractura ante la presencia de alteraciones, pero sobre todo duelen las articulaciones interapofisarias que son el origen del dolor cervical en un  25-75% de los casos. El disco no duele, no tiene terminaciones nerviosas, pero indirectamente lo hace por compresión nerviosa y la inestabilidad que provoca.

Es importante comprender la historia natural de esta enfermedad. Los discos intervertebrales a partir de la 4ª década de la vida van alterando sus propiedades, se deshidratan y su núcleo se va extruyendo. De ahí que se formen protrusiones del disco (a veces hernias) y pérdida de altura, que producen pequeñas microinestabilidades que dañan ligamentos y articulaciones. El hueso reaccionará produciendo osteofitos, que no son más que un intento de estabilizar lo dañado, o sea generar más rigidez para evitar movimiento y por lo tanto, evitar el dolor. Y la musculatura se contractura en un intento de colaborar en dicha estabilización con lo cual la columna “se rectifica”. Se van afectando todas estas estructuras que generan dolor. El problema es que no se sabe exactamente cuándo empiezan a doler. A veces muchos traumatismos menores como un latigazo cervical lo desencadenan en columnas que ya sufrían “en silencio”. Otras veces, la mayoría, es un proceso degenerativo puro.

Causas frecuentes

Una causa común del dolor cervical es la tensión o distensión muscular y, por lo general, las actividades diarias son las responsables. Tales actividades abarcan:

·      Agacharse sobre un escritorio durante horas.
·      Tener una mala postura mientras se ve televisión o al leer.
·      Colocar el monitor de la computadora demasiado alto o demasiado bajo.
·      Dormir en una posición incómoda.
·      Torcer y girar el cuello bruscamente mientras hace ejercicio. 

Otras causas: artrosis, fibromialgia, traumatismos, infecciones, tumores (raros), fracturas, hernias de disco, etc.



Síntomas

-       Dolor con el movimiento
-       Contracturas
-       Crujidos
-       Dolor de cabeza
-       Mareos por la contracción de vasos sanguíneos que corren hacia la cabeza por el sistema vertebral
-       Síntomas neurológicos por irritación de las raíces nerviosas que van hacia el hombro, brazo y mano.
-       La forma más grave es la afectación de la médula cervical en casos avanzados (mielopatía), con una sintomatología muy variada, como por ejemplo, alteración de la marcha.

Diagnóstico

Las pruebas diagnósticas como las Rx, o una RNM (resonancia magnética) son útiles para establecer un diagnóstico y una gradación del problema. Y es importante dejar que sea el traumatólogo quien las interprete, porque las manifestaciones radiológicas no se corresponden con la sintomatología en muchos casos. De hecho hasta en un 95% de las personas mayores de 65 años hay alteraciones en las imágenes y son asintomáticas.



Es muy importante enfocar el problema en el contexto particular de cada paciente. Esto es debido a que tiene incidencia el estilo de vida, las tensiones, la actividad laboral, etc.. Un antiinflamatorio o un relajante muscular  sólo es una parte del tratamiento.

Cuidado!!! Con las patologías de columna, siendo muy frecuentes, hay un montón de engaño terapéutico, como en todos los problemas crónicos y difíciles de resolver de un día para otro: máquinas extrañas, masajes exóticos, camillas especiales ultrasofisticadas, ozonoterapia, y demás pociones mágicas…

Como consejo, se recomienda buscar profesionales bien formados. Sin duda, la terapia física rehabilitadora, fisioterapia y especialmente el deporte de tonificación son claves en el manejo de esta enfermedad a corto y largo plazo combinados con el tratamiento médico. Lo difícil, es alentar al paciente para cambiar sus hábitos de vida. Y no es igual el hábito deportivo de una persona de 40 años que el de una de 75. Pero siempre hay algo que hacer, como reforzar los músculos.
El tratamiento quirúrgico solo es necesario en casos muy limitados, y que un problema que se genera durante muchos años no se resuelve en una semana.


Es imprescindible acudir al traumatólogo. Un buen diagnóstico precede a un buen tratamiento.

Hasta la próxima.

Dr. Leandro Nuñez

viernes, 4 de julio de 2014

Fractura Vertebral: La lesión de Neymar

Hoy se conmocionó el mundo futbolístico. Neymar afuera del Mundial por una fractura en una vértebra. La lesión es en la 3era vértebra lumbar. Por el mecanismo (golpe directo) impresiona ser en la apófisis transversa.

¿Qué es la fractura de la apófisis transversa?

El mecanismo de lesión puede ser un traumatismo de alta energía o por arrancamiento por una contracción intensa de los músculos lumbares que se insertan en las apófisis transversas. Debido al gran tono y masa muscular de los atletas, las fracturas de la apófisis transversa son generalmente lesiones aisladas y benignas aunque no se pueden descartar otras lesiones asociadas.



Las fracturas de las apófisis transversas pueden ser asintomáticas o presentarse con dolor agudo, asociado con parestesias en la espalda. El examen físico de la columna lumbar revela dolor intenso a la palpación sobre el área de la musculatura paravertebral afectada. La movilidad de la columna está limitada y la flexión lateral se acompaña de dolor. Se puede encontrar espasmo del músculo psoas mayor, con incapacidad para estirar la espalda y la extremidad inferior simultáneamente.

Las radiografías deben descartar la fractura aunque, a veces, es necesario un TAC que confirme la fractura y descarte otras lesiones.

Esta sería la imagen de la lesión de Neymar que circula por redes sociales. Fractura de la apófisis transversa de la 3era vértebra lumbar.

El tratamiento de estas fracturas incluye descanso, hielo, utilización de un corsé y antiinflamatorios. El regreso a la actividad deportiva puede acompañarse de equipamiento de protección. La curación de una fractura requiere un período de recuperación de entre 2 y 3 meses dejando pocos síntomas residuales.


Tipo de corsé TLSO para fracturas lumbares.

Dr. Leandro Nuñez

www.caderacirugia.com.ar