martes, 21 de abril de 2015

¿Qué es la Proloterapia?

La Proloterapia es una novedosa técnica que se caracteriza por ser regenerativa y reconstructiva. Se utiliza para tratar el dolor crónico relacionado con lesión de ligamentos, tendones y articulaciones.
El término proviene de “Terapia de Proliferación”, porque lo que se busca es la ‘proliferación’ de nuevo tejido, más fuerte y sano.

En esta técnica se utilizan sustancias naturales en su totalidad, y consiste en la inyección de una solución irritante (que induce la proliferación) provocando la estimulación del cuerpo y la regeneración y reparación del tejido afectado. Las áreas débiles son tratadas con una solución proliferante que estimula directamente el crecimiento y fuerza del tejido.


Las inyecciones en los ligamentos desencadenan un influjo de granulocitos, macrófagos y fibroblastos, la liberación de factores de crecimiento, y en último término, el depósito de colágeno de mejor calidad que el de las estructuras tendinosas o ligamentarias enfermas. Este proceso conduce al fortalecimiento de los ligamentos y a una reducción del dolor y la discapacidad. Si bien habría cierta superposición de sus acciones, se describen tres clases principales de proliferantes comúnmente utilizados en la proloterapia: los irritantes, los quimiotácticos y los osmóticos. 

Los más usados en nuestro medio son los osmóticos y en forma de soluciones glucosadas de diferente concentración. A menudo, se agrega un anestésico local para reducir el dolor de las inyecciones irritantes y para poder constatar luego del procedimiento, que la solución terapéutica haya sido inyectada en el lugar correcto, lo que debería traducirse en que a los pocos minutos después de la infiltración y durante el período de duración de la acción del anestésico local (unas horas) el paciente sienta menos dolor. Durante la primera semana posterior a la infiltración es frecuente documentar que el paciente empeora su dolor (debido a los agentes irritantes), estando firmemente desaconsejado el uso de antiinflamatorios no esteroides o aspirina -durante todo el tratamiento- , ya que tenderían a suprimir o a atenuar el efecto inflamatorio del tratamiento local instituido y por lo tanto, a disminuir su eficacia en el largo plazo. Se recomienda el uso de paracetamol, o eventualmente opiáceos u otros tratamientos moduladores del dolor.


El proceso de curación puede esperarse alrededor de las seis semanas una vez iniciado el tratamiento. Las aplicaciones se realizan en forma mensual y se estima que serán necesarias entre 2 y 6, según el tipo de patología que se trate y de la evolución del dolor. Suele ser utilizada para tratamientos musculo-esqueléticos como: Lumbalgias, Artrosis (rodilla principalmente), Patología del hombro y del manguito rotador, Dolores cervicales crónicos, Esguinces crónicos, Tendinitis del Aquiles, Epicondilitis (codo de tenista), Fascitis plantar, entre otros.


La proloterapia es un procedimiento que en manos expertas tiene mínimos riesgos, pero como cualquier procedimiento debe de ser practicado por un médico experto en su área. 

Para mayor información, consúltenos al 0810-444-0090 o 4824-4539.



Hasta la próxima.

Dr. Leandro Nuñez 


lunes, 23 de febrero de 2015

¿Cómo me doy cuenta si necesito un reemplazo de cadera?

Es casi una obviedad afirmar que no todas las personas que sufran de dolor de cadera necesitan una cirugía de reemplazo de cadera, pero cuando su calidad de vida se ha alterado bastante debido al dolor que le provoca la artrosis de cadera, deberá considerar la opción quirúrgica. Actualmente, depende del paciente la decisión de la intervención, cuando el dolor y la limitación lo lleven al límite de la tolerancia. Sin embargo, hay mucha gente que soporta el dolor por meses, incluso años, antes de consultar con un especialista por diferentes temores.



Siempre les decimos a nuestros pacientes: “Cuando no pueda realizar sus actividades cotidianas que necesita seguir haciendo, ése es el momento de realizar un reemplazo de cadera (o de rodilla)”. Remarco ‘necesita’ porque hay pacientes que refieren que antes corrían 10 km y ahora pueden correr la mitad, o que ante determinado paso de baile sienten dolor, eso no implica que requieran aún un reemplazo de cadera. La indicación de la cirugía será necesaria cuando actividades diarias como el vestirse, bañarse, caminar, etc. despierten dolor. Si no pueden trabajar normalmente, o si necesita tomar analgésicos para poder dormir, entonces es momento de consultar a un especialista en cirugía de cadera para resolver el problema.



Tenga presente que el dolor de cadera lo va a sentir en la ingle, y puede irradiarse a la cara anterior del muslo.

Su cirujano luego determinará qué tratamiento será el más apropiado para Ud.




Hasta la próxima.

Dr. Leandro Nuñez